Reflejo

¡Cuánto polvo reflejo!

Cuántos girasoles dormidos en mis ojos.

¿Qué timbre dibujo en el silencio?

¿Qué camino se extravió a mis pies?

Si el tic tac de este espejo rompiera la tortura del tiempo,

quizás vería el horizonte marfil.

¿Qué paraiso abrojo engaña al corazón?

¡Cuanta ponsoña embriagando mi copa!

Alegrando mentiras vestidas de noche.

Mar

¡Llévate mi pena mar!

Ven por ella.

Arráncame de esta orilla eterna.

Desborda tu fiera como una sirena herida.

¡Ven por mi mar amor!

Naves de sal añoran mi nombre,

cuentan las horas que aroman el mar.

¡Mal, mar amor!

Siente mis brazos tirados, perdidos,

¡Llévame contigo!

Déjame un sueño de escarcha salada

y besos de cristal,

aullando en silencio.

Escultores

Escultores de mis manos son tus hierros.

Un ajenismo propio tatuado a la sombra.

Una melodía a ojos cerrados,

a banquetes al olvido.

Una mirada a media mirada,

un escalofrío de besos.

¡Cuántos cayeron en tu asfalto!

Ya se fueron.

Vacíos están los pozos desahuciados,

las flores regadas de otoño cierran la mirada,

la luna, un abrigo mojado,

tus ojos…secreto de un cofre vacío.