Ni un soplo
Una tristeza vagabunda viene a mi barca
y se echa a andar
lleva el timón a pura bruma
cierra los ojos de adentro…se va.
Un compás de hastío, hastío de luz,
ausencia total de un espejo,
de un abrazo, de un reír.
Me voy durmiendo,
me voy dejando,
dejando flotar entre las agujas de tu alegría,
un abrazo que se queda atrás,
harto! muerto!
y mis huesos tendidos
ya no sienten la barca, el mar ni el viento
ni un soplo de tu voz queda.
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1 abril 2010 a 9:06 PM
No todos los años uno puede darse el lujo de tener una alumna poeta. Es fantástico haberlo descubierto a tiempo: prometo volver. Bellísimo el poema. Maravilloso el blog, muy pero muy cuidado y armonioso en el diseño con nuestro “Así escribimos”, dicen que las casualidades no existen ¿será así?
2 abril 2010 a 11:37 PM
¡Muchas gracias! y no todos los años uno tiene la suerte de ser leida por un profesional en letras como usted, espero aprender mucho este año, y enriquecer mi escritura con otros géneros, me es muy grato recibir sus críticas. Un abrazo.
Gil.
5 diciembre 2010 a 5:35 PM
Me gustaria tener la paciencia para apreciarlo aun mas, solo puedo decir que me produce una sensación de tristeza y alegria al mismo tiempo. Muy bello!